*Crónica: Un Día Diferente en la Historia de las Casas Culturales y Comunitarias de Bosa*
El sábado 12 de abril resultó ser un día diferente, un día que marca la historia para las casas culturales y comunitarias de la localidad de Bosa. Por primera vez, la administración local realizó un recorrido que busca reconocer las diferentes apuestas artísticas, culturales y patrimoniales que desarrollan dichos espacios.
La Jornada
La jornada inició a las ocho de la mañana, recorriendo diferentes calles hasta llegar a la Casa Cultural y Comunitaria de Nuevo Chile. Allí, un diálogo nutrido con diferentes personas de la comunidad y miembros de la junta directiva de dicho espacio mostraron una a una las diferentes acciones que durante más de cuarenta años han venido desarrollando en este lugar.
La Casa Cultural Manguala
Luego, la caravana continuó hacia el barrio José Antonio Galán, donde se encuentra la Casa Cultural Manguala. En el sótano de Bosa, empezaron a emerger historias de procesos socioculturales y políticos atravesados por el rock, el hip hop y una cultura ancestral que decanta en un escenario donde algunos de sus miembros pertenecen a la mesa canábica.
El Teatro de Mascarada
Más tarde, nos dirigimos hacia Bosa Los Naranjos, donde tendría sede el Teatro de Mascarada. Un espacio con una adecuación que permite el disfrute de las artes escénicas y donde se desarrollan procesos danzarios y algunas orquestas han pasado por allí para la utilización del espacio.
La Importancia de Recuperar la Memoria
Este recorrido da cuenta de la importancia de recuperar la memoria y la tradición de los grupos artísticos locales. Con más de treinta años posicionándose en la localidad, estos espacios son fundamentales para la construcción de la identidad cultural de Bosa.*La Continuación del Recorrido*
Luego, visitamos la Casa de las Luciérnagas, ubicada en el barrio Manzanares, y teniendo como patio principal el humedal Tibanica. Este espacio permite mirar todo el trabajo que se desarrolla desde la conciencia ecoambiental y turística, alternado con su sala teatral, biblioteca y espacios para el desarrollo de la música y las artes.
La Casa de las Luciérnagas
La Casa Cultural de las Luciérnagas alberga un grupo importante de niños y niñas que están acompañados con procesos desde distintas universidades, como la Distrital y la Piloto. Estos procesos de formación permiten hablar de alrededor de diez años haciendo historia y aplicando sus propias metodologías de trabajo, como la investigación-creación participativa.
La Casa Sin Raza
Después de estar en este espacio y disfrutar de un delicioso almuerzo, nos encontramos en la Casa Cultural Casa Sin Raza, ubicada en el barrio El Progreso. Fuimos recibidos por un grupo numeroso de jóvenes y personas que nos hablaron de las diferentes actividades que se desarrollan al interior del espacio, como talleres de cocina, grupo de coro, ensambles musicales, agrupación de teatro y grupos de danza.
La Casa Cultural y Comunitaria de Calle Colombia
Posteriormente, nos dirigimos hacia el sector de El Porvenir, encontrándonos con la Casa Cultural y Comunitaria de Calle Colombia. Un grupo de hombres y mujeres recibieron la comitiva y hablaron de una historia de más de treinta años de lucha y de cómo el proceso transitó desde las montañas de Ciudad Bolívar hasta aterrizar en la localidad de Bosa.
Reflexiones Finales
Estos recorridos por las casas culturales y comunitarias permiten ver cómo diferentes líneas de las artes se entrecruzan y los apoyos en esta misma red hacen posible que se coordinen acciones y se intercambien materiales para fortalecer su accionar. Aunque se cuenta con algunas necesidades, estos espacios han logrado subsistir y tener una autosostenibilidad por décadas. Sin embargo, queda abierta la conciencia y la necesidad de apoyar y fortalecer dichos escenarios para que el arte y la cultura viva comunitaria siga manteniéndose viva y aportando en la construcción de paz en una localidad que carece de infraestructura para el desarrollo de la cultura.