miércoles, 27 de julio de 2022

 Perro aventuras por la serranía de San Lucas.



Colombia es un país de maravillosos encantos, escondidos en su infinita geografía, marcados por diferentes pisos térmicos y culturas tan diversas; pero que con seguridad enamorarán, a propios y visitantes con sus paisajes tan hermosos, que solo pueden ser posibles para su descripción ante la lente de las cámaras. De otra forma sería, contar sobre lo imposible. 


 El miércoles 13 de julio de 2022, inicia una travesía Dani y Giovanni ambos representantes de perros sin raza, quienes abordarían varios transportes que los llevarían a esos lugares encantadores, con personas mágicas.


 Sin embargo, algo de angustia cubría el espacio, pues las noticias de violencia y zonas mal llamadas rojas hacían pensar en eventos con algo de fatalidad.


 Tal vez el querer descubrir verdades de los territorios y sus pobladores cargaban las baterías, cambiando la angustia por ansiedad; un par de guitarras, dos bases de micrófonos y una maleta llena de dulces los acompañarían al terminal de transportes de Bogotá donde tomarían el primer vehículo, un bus grande lleno de comodidad tecnológica y por supuesto con aire acondicionado que hacía imprescindible la ruana, aunque fuesen a destinos de altas temperaturas.


 Luego de 12 horas de viaje con trancones y mucha lluvia, arribaron al terminal de Barrancabermeja donde estarían por unos 20 minutos, pero permite recordar un viaje anterior, donde precisamente dicho espacio, sería él refugió pues el sol abrazador los obligó a estar allí bajo la frescura de sus instalaciones.


 Nuevamente abordaron, para dirigirse a Aguachica Cesar, un terminal que por fortuna ya conocían, que recibió con un tintoco caliente de mil. Allí la incansable Daniela saco su computador y empezó a trabajar en esos informes contables, que le generaban más angustias que el hecho de encaminarse a una zona, de alta influencia bélica.


 Pasaron varios minutos antes de llegar una camioneta grande y muy fresca que los llevaría a otro terminal aún, más pequeño que el anterior, allí una camioneta con platón y doble cabina sería el próximo trasporte, en la cooperativa cootrasnmor. Tuvieron suerte pues el vehículo se llenó de pasajeros, pero por llevar la guitarra los dejaron viajar en la cabina, ya que así se evitaría un daño por la fuerte temperatura. Una señora muy amable los saludó y se ofreció a llevar una de las guitarras en la parte de adelante y arrancaron rumbo a cruzar el río magdalena en un ferry.


Siempre es inevitable tomar el celular y hacer un corto video, o tomar una foto pues la imponencia y magia del río Magdalena, hace que cada vez que se monte sobre su lomo, se redescubra la importancia que ha tenido, para la economía y desarrollo de pueblos, donde la mano del estado es insipiente, esta los llevó a Morales; donde el calor era tan alto que las calles se cubrían con poli sombras negras, para lograr un poco de frescura, como era hora de almuerzo entraron a un pequeño restaurante donde un sancocho de plátano, y carne sudada, calmo los incesantes ruidos de estómagos hambrientos.


Ya con el estómago lleno, se pusieron en contacto con el conductor del siguiente vehículo, que completaría el recorrido. Una camioneta Toyota de doble tracción color azul, vendría cargada con montones de cajas de galletas para los refrigerios de los niños en una escuela retirada; dos personajes muy jóvenes y curiosos los acomodaron en el carro, el ayudante armado de un cartón utilizó el techo de la cabina, como su silla.


Los recibieron carreteras destapadas y con un flujo de volquetas, que a cada rodada, arrancaba nubes de polvo densas, que unidas al sofocante calor y sudoraciones de los visitantes, los convertían en un recipiente de barro salado. Nuevamente en el horizonte el río de la Magdalena. Allí en esta orilla esperamos un ferry más pequeño, donde se montó la camioneta y a cruzar.


Había un poco de tención luego que, por órdenes del alcalde, este cruce lo veían como algo ilegal por un supuesto convenio con el ferry, y taparon con una piedra gigante el paso, poniendo un poco en riesgo los carros y motos que por allí se trasportaban, ya que los propietarios de este ferry pequeño tenían que buscar otro lado para desembarcar, haciendo de esta acción una apología al riesgo detonando litros de adrenalina, y probando las habilidades del conductor.


Luego de varias horas de camino se incrustaron en la Serranía de san Lucas, conociendo Conformidad, 2 y 3.


Llegaron a su destino. Mico ahumado, donde los recibiría una amable señora. Ofreciendo un rico tinto, y pidiendo a su hija Mariana que los condujera al sitio donde estarían hospedados, así pues, que, a una cuadra, esperaban dos habitaciones no muy grandes, con una mesa y un ventilador; se tomarían el tiempo para descansar algunos minutos, y nuevamente salieron a tratar de buscar señal para los celulares, pero fue imposible, ya que no se contaba ni siquiera con servicio de internet, pero curiosamente, casi todas las casas, tenían antenas de Diret TV. No habiendo nada más que hacer, se prepararon para la cena, encontrándose con la licenciada Gladys quien indagaba por la travesía del viaje, y compartía la agenda del siguiente día.


Luego de dormir algunas horas; ha llegado la mañana y ya el calor era fuerte, pero como es costumbre en la zona, el fluido eléctrico había sido suspendido, y el calor se hacía cada vez más intenso, pero cumpliendo con las normas de higiene, el paso siguiente sería una buena ducha.


El baño se encontraba en el patio de la casa, adornado con decenas de flores coloridas, y grandes árboles, al fondo un corral con gallinas y pollos que creaban melodías únicas con los cantos de las aves nativas de la región, el lavadero fue curioso; no solo por su gran tamaño, sino que allí se cultivaban mojarras grandes y de unos colores intensos.


 La ducha dejó caer agua tibia, la puerta del baño, no era más que una cortina con motivos floridos, combinando perfectamente con la espesura del jardín. 


Ya listos, Dani provo su desayuno y corrió para aquel insipiente, pero bendito internet, donde cada hora tenía un costo de 4000 pesos, y solo se encontraban sillas plásticas, pues quien solicitaba el servicio llevaba su computador o celular.


Mientras tanto, la cancha del pueblo se erguía, no solo como el sitio de recreación más grande de la zona, y además fungía como centro de convenciones. Se dieron cita campesinos y campesinas de las distintas veredas, siendo prevalente la presencia de las mujeres, ya que se les rendiría un homenaje por su trabajo incansable.


Una cabina de doble parlante y dos micrófonos serian la producción de sonido, para dar inicio a la asamblea donde se declararía esta zona como una región agroalimentaria, la primera del país buscando además que se sustituyeran cultivos ilícitos por la gran variedad de comida que se produce en esta tierra.


Actos simbólicos reconocieron la importancia de la enfermera del pueblo; la partera, y por supuesto todas y cada una de las personas que mantienen viva la esperanza de vivir en un país en paz.


Una, mandala decoraba el piso con los productos más representativos de la serranía, dejando ver destellos fértiles de la región. Se fueron evacuando uno a uno los puntos de la asamblea, pero llegó el momento de convocar a las niñas y los niños allí presentes, permitiendo que su espontánea alegría se fusionara con los sonidos de guitarra y la acogedora voz de Daniela, bailes y cantos contagiaron a los asistentes, que al son de la canción orgullo campesino de perros sin raza, saltaron al ruedo, entre canto y canto, se marcaron importantes reflexiones, sobre la importancia de reconocer la labor del campesinado, pero también de lograr un ambiente en equidad que mitigue las violencias de género, y reduzca espacios asta erradicar la misoginia que trae maltrato y feminicidios. Entre aplausos los sin raza entregan el micrófono, para dar paso a un artista local que, interpretando un ballenato, musicalizado por un adolescente acordeone ro, deleitó al público.


Finalmente, y luego de que la asamblea votara en pleno, por la declaratoria de mico ahumado como región agroalimentaria, los convocados al espacio sellaron su trato imprimiendo las huellas de sus manos sobre una tela blanca, hombres, mujeres, niños, niñas y jóvenes dejaron su marca como símbolo de una profunda alegría.



Ya terminada la reunión, y en compañía de Marvel, psicóloga de la federación Agromismol, El dúo de cantantes bogotanos recorrieron el pueblo buscando un refrescante boli, pero los cortes de luz hicieron casi imposible la tarea.




La noche sorprendió a los visitantes, ya que, pasada las doce, se detonaron en la región, sonidos de voladores, pues con ello se da inicio a la celebración del día de la virgen del Carmen. Los más desprevenidos con seguridad saltaron de sus camas, tratando de distinguir si era pólvora, o la continuidad de la violencia.


A las 9 de la mañana, los visitantes fueron despedidos montando nuevamente en la misma camioneta Toyota que los recogiera días atrás, la maleta ahora venía llena de sapotes y una cantidad de recuerdos he historias, que quedarían consignadas en la canción mico Aumaense, compuesta por Giovanni Patiño luego de la travesía.



Como era de esperarse el regreso estaría un poco marcado por algunos incidentes, 


Más horas de recorrido hasta el Arenal, y camiones totalmente enterrados en lodazales, fueron la constante en el viaje de regreso.  No se podía evitar la tristeza al pensar que los gobernantes del país; realmente desconocen las realidades de sus conciudadanos. Logrando entender que el abandono a los campesinos y campesinas es tal; que resulta más práctico no recoger las cosechas sino lo estrictamente necesario, porque sacar los productos de la región es una completa odisea, horas de carretera, travesías por ríos y quebradas, y luego regresar, con el eco en la cabeza, de porque tan caro.


Definitivamente Colombia es un país hermoso, con una gente linda y trabajadora. Quizá el nuevo gobierno voltee su mirada, hacia el pueblo campesino. Quizá se valore más el trabajo de los hermanos y hermanas que labran la tierra. Quizá la vida brinde la oportunidad de regresar muy pronto a ese paraíso, para descubrir más encantos de la serranía de san Lucas.




Giovanni Patiño vega


Perros sin raza Colombia 2022

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