jueves, 24 de julio de 2025

Más allá de la musica






 Gira Nacional 2025 de Perro Sin Raza Colombia

En el marco de la gira nacional 2025, la agrupación Perro Sin Raza Colombia, gracias al apoyo del Fondo de Desarrollo Local de Bosa a través del programa Más Cultura Local, realizó una serie de conciertos y actividades que dejaron un balance significativo. La gira no solo fue una oportunidad para mostrar su talento artístico, sino también para generar espacios de reflexión y reconciliación en diferentes regiones de Colombia.


Inicios de la Gira

La gira comenzó en la Casa de la Participación de Bosa, con un concierto que contó con más de 120 personas presentes. Posteriormente, la agrupación se presentó en el Gastrobar Catarsis, con alrededor de 90 personas en el público. Estos eventos dieron inicio a un recorrido que los llevó a Santa Rosa, Sur de Bolívar, Río Viejo y Aguachica, Cesar.


Talleres y Formación

Durante su recorrido, Perro Sin Raza también generó espacios de talleres y formación en Micuahumao, donde trabajaron con jóvenes de la región. En Gamarra, la agrupación fue invitada a participar en un ejercicio de conmemoración por las víctimas del conflicto armado, donde se encontraron 20 familias con los victimarios en un ejercicio de reconciliación.


Cartagena y el Programa Memorias Sonoras para la Paz

En Cartagena, Perro Sin Raza se unió a la Organización Plan Internacional y al reconocido cantautor César López en el barrio Nelson Mandela. Juntos, realizaron varias intervenciones musicales y diálogos en el marco del programa Memorias Sonoras para la Paz. También participaron en un concierto en la Récula del Ojo, un lugar emblemático de la ciudad.


Impacto de la Gira

Adicionalmente, esta gira permitió que no solamente se desarrollaran tres conciertos, sino que se duplicara la cantidad de eventos. Nueve artistas de la localidad séptima de Bosa lograron reconocer distintas problemáticas del país, pero también conocer la magia de territorios hermosos con una biodiversidad conmovedora y sitios emblemáticos del país. Para algunos, no solamente fue la posibilidad de mostrar sus ejercicios artísticos, sino por primera vez acercarse a las arenas cálidas y presenciar los amaneceres y atardeceres en una de las playas más hermosas del mundo.


Reflexiones Finales

Sin duda alguna, esta gira marca no solamente los territorios sino también a las personas en quienes quedan grandes recuerdos. Recuerdos que de construyen los pensamientos humanos para reflexionar frente a las oportunidades que, pese a la adversidad, tienen algunos jóvenes que viven en localidades como Bosa, contrastada con las realidades de las juventudes que, incrustadas en las regiones, no cuentan con otras posibilidades que pertenecer a movimientos armados. Para Perro Sin Raza, esta gira nacional fue una oportunidad para confrontar las realidades de las comunidades y entender que el arte y la cultura deben ser accesibles para todos y todas no solo para sectores elitistas. La agrupación destacó la importancia de un trabajo más fuerte por parte del Estado y la sociedad civil, para construir una verdadera paz.

lunes, 21 de julio de 2025

"Más Música, Menos Guerra: Visita de Lazos de Amistad"







 El día de hoy, veintiuno de julio —un día después de la conmemoración de la Independencia de Colombia—, la Casa Sin Raza tuvo la oportunidad de reunirse con personas fundadoras de la Fundación Lazos de Amistad. Esta fundación, con raíces en Alemania, ha venido realizando acciones encaminadas a brindar oportunidades a jóvenes de distintos territorios, no solo en Colombia sino en toda Suramérica. Su visita permitió mostrar las diversas actividades que desde el arte y la cultura se desarrollan en la Casa Cultural y Comunitaria Casa Sin Raza: música, teatro, danza. Además, tuvimos la oportunidad de presenciar el documental realizado por compañeros de otra escuela, quienes con su trabajo logran mostrar algunos de los escenarios vibrantes de la Casa.


Esperamos que esta visita de la Fundación Lazos de Amistad permita generar vínculos que contribuyan a entregar oportunidades a las juventudes, para que construyan proyectos de vida que fortalezcan la paz. *Más manos para la música, menos para la guerra.    Giovanni Patiño Vega 

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martes, 15 de julio de 2025

La humanidad en cuatro patas

 ¿topes,felino o ser humano?

Con el paso de los días y los meses, la imagen de nuestro gran amigo Topes sigue viva, presente y vigente en nuestros corazones. Para algunos, podría parecer simplemente un gato, pero para quienes tuvimos la fortuna de compartir con este majestuoso ser, se desdibuja la frontera entre lo que entendemos por humanidad y lo que es un ser humano. Porque Topes, aunque era un maravilloso felino, poseía aquellas características que lo hacían un ser humano en esencia: tierno, cariñoso, atento, dispuesto a entregar su vida por el otro. Pendiente siempre de cuándo su humano no despertaba, trataba de que sus bigotes y sus uñas fueran el camino para recuperar los sorbos de aliento de vida.


Y es que, a veces, encontramos que las personas carecemos de esa humanidad. Somos indiferentes, no nos preocupamos por el otro, no importa que esos otros estén pasando por situaciones difíciles. Simplemente pasamos de largo y asumimos que no es asunto nuestro. Las paredes de las casas sin raza, los espacios donde habitamos con Topes, todavía guardan su espíritu, guardan su presencia. El nombre de esta criatura hermosa quedó impregnado no solamente en textos, en cuentos, en canciones, sino que definitivamente dejó una marca profunda en el corazón.


Es importante reconocer cómo algunos seres llegan a nuestras vidas para transformarnos, para cambiarnos, para enseñarnos que hay cosas más allá del cotidiano: más allá del trabajar, del preocuparnos por las cuentas bancarias, del preocuparnos por las deudas o cómo lograr conseguir algunas monedas más para creer que nuestra vida es perfecta. Pero definitivamente seres como Topes, como Pimienta, como Dulce, como Patiño, como Lola, como la pequeña, nos muestran con sus actos de amor que la bondad de sus corazones es amplia, que su cariño es verdadero y que, sobre todo, bajo ninguna circunstancia se atreverían a traicionar la confianza y el amor que genera una acción mutua.


Muchas gracias, amigos de cuatro patas. Muchas gracias, peluditos, por enseñarnos a ser seres humanos.













Ruta viva por Bosa entre leyendas arte y naturaleza







El martes luminoso del 15 de julio de 2025, bajo el impulso de la alcaldía local y en compañía de funcionarios diligentes, Sandra Garzón. Alexander Garzón, Patricia Pantoja, en compañia de Giovanni Patiño Vega, miembro de la casa cultural comunitaria casa sin raza, dio inició un recorrido por la localidad séptima de Bogotá, Bosa. Este periplo, además de ser un paseo por lugares emblemáticos, serviría como diagnóstico para forjar una ruta turística local. Bosa, con su rico acervo histórico, evoca el pasado muisca donde su nombre significa "cercado que protege las mieses" o alude al número 2 o al día martes.


En el parque fundacional, escenario de un tratado de paz entre españoles durante la colonia, se yergue una cruz de piedra como monumento del pacto. Sin embargo, las leyendas locales narran que sobre aquella cruz danzaba el diablo. En este mismo parque, la iglesia San Bernardino, sólida a pesar de un terremoto, custodia pinturas de artistas del siglo XVII y antaño administraba el cementerio de Bosa, lugar de descanso de las comunidades muiscas.


El recorrido comenzó en la estación de Bosa, estructura de 1895 para trenes que unían Soacha y Cundinamarca. Aunque no se permitió el ingreso, desde afuera se aprecia su arquitectura bien conservada. El último viaje registrado data de 1945. Aquí se entreteje la historia de la "loca del tren", mujer misteriosa del andén, cuya muerte se atribuye a presenciar un homicidio o a ser víctima de un atraco por supuestas riquezas escondidas en sus cobijas polvorientas. No hay fotos de esta mujer icónica.


Luego, nos acercamos a la casona de la Palestina, joya colonial de mestizaje, con puertas de madera rígida, ventanas y vigas fuertes que narran el paso del tiempo. Los jardines, adornados con esculturas de doble yo de la cultura San Agustín y murales hechos de tapas de gaseosa recicladas, brillan especialmente en Navidad cuando cientos de luces los convierten en uno de los escenarios más iluminados de Bogotá.


El camino prosiguió hacia el bosque urbano, protector de la ronda del río Tunjuelito, donde el meandro ayuda a prevenir inundaciones. Árboles robustos y flores de colores contrastan con el polideportivo San José de Maryland, abandonado pero con canchas y rutas para caminatas aún abiertas.


Continuando con el tema ambiental, llegamos al humedal Tibanica ("alcalde" en muisca), protegido por el acueducto de Bogotá. Este rincón mágico incrustado en la ciudad permite avistar los cerros orientales y disfrutar del canto de las aves. Con solo 30-35 visitantes por recorrido y un máximo de dos grupos autorizados, se busca preservar este ecosistema para fines pedagógicos de protección ambiental.


En el barrio El Regalo, uno de los más limpios de América Latina, la comunidad transforma plásticos en elementos útiles: varas, sillas, ladrillos ambientales y estructuras para casas sostenibles. No solo limpian, sino que reducen el impacto de desechos.


Ya en el barrio Porvenir, encontramos el bosque de pinos de metal, monumento emblemático donde el óxido contrasta con grafitis coloridos. Grandes paredes son lienzos de artistas urbanos creando murales que convierten el sector en una galería a cielo abierto. A lo lejos, una estructura blanca del metro en construcción se alza en el barrio Porvenir, generando un contraste arquitectónico con otros barrios de Bosa.


Intentando llegar al cabildo muisca por "la vuelta al mundo", las lluvias impidieron el paso vehicular por el lodo. Quedó la tarea de hallar elementos, monumentos, artistas, sabores, magias y memorias que hagan de Bosa un destino turístico comparable al Chorro de Quevedo, el cerro Monserrate o el Museo Nacional.


Bosa, donde la gente goza y existen maravillas, debe quedar en la memoria de propios y visitantes.

Fotografia. Patricia Pantoja, Sandra Garzón.


Giovanni Patiño Vega, perro sin raza, Colombia

 

miércoles, 2 de julio de 2025

Perros en persulogia

 




El 22 de junio, la agrupación musical y artística "Perros Sin Raza" de Bosa, Bogotá, llegó a Aguachica, un municipio que para algunos era familiar y para otros era un nuevo destino por descubrir. Después de algunas horas de descanso, el grupo se dirigió a la sala teatral Persulogia, donde iniciaron el proceso de montaje y preparación para el concierto que se llevaría a cabo al día siguiente.


El 23 de junio, día del concierto, la ansiedad y la emoción eran palpables en el teatro. A pesar de las preocupaciones iniciales sobre la asistencia del público, la sala teatral se encontraba completamente llena cuando inició el concierto. La agrupación presentó un repertorio que destacaba las bellezas de la localidad, incluyendo sus humedales, iglesias y espacios coloniales, y por supuesto, su rica tradición cultural.


La canción "Viva Bosa", una carranga que prendió la mecha y llevó al público del sur del Cesar a bailar al son de la música. Después de hora y media de concierto, el grupo se detuvo y fue sorprendido por la directora del teatro, quien pidió a las personas que desearan retratarse con la agrupación que lo hicieran. El desfile que siguió permitió ver el cariño y la admiración de las personas asistentes hacia la agrupación.


La sala teatral Persulogia se consolidó como un segundo hogar para "Perros Sin Raza", un espacio que brindó la posibilidad técnica de ofrecer un concierto de alta calidad. La agrupación expresó su gratitud y cariño hacia el teatro y su directora, Leslie Carbonel, por la hospitalidad y el apoyo recibido durante su gira "Voces de Bosa". Sin duda, esta experiencia quedará grabada en la memoria de la agrupación y del público que asistió al concierto.

Musiquita en río viejo

 *Crónica de Río Viejo*


El 24 de junio, la banda "Perros Sin Raza" llevó su música y energía a Río Viejo, un lugar donde la naturaleza y la cultura se fusionan de manera única. El concierto fue un evento memorable que permitió a los habitantes de la región disfrutar de una variedad de ritmos y géneros musicales.


La diversidad de la audiencia fue notable, con personas de diferentes edades y procedencias que se reunieron para disfrutar del espectáculo. Algunos de ellos experimentaron por primera vez el sonido de instrumentos como la quena o el charango, lo que agregó un toque de magia al evento.


La forma en que la comunidad se reunió alrededor del coliseo fue impresionante. Algunos se agruparon detrás de las rejas, mientras que otros se acercaron a las graderías o incluso bailaron en medio de la cancha. La calidez y la hospitalidad de la gente de Río Viejo fueron palpables, y la banda se sintió acogida y valorada.


La experiencia en Río Viejo también permitió a "Perros Sin Raza" comprender las dinámicas rurales y las diferencias culturales que existen en comparación con las grandes ciudades. A pesar de las dificultades para obtener documentación y recursos, la región cuenta con producciones de alta calidad que permiten realizar eventos de alto nivel.


La variedad de frutas y la riqueza cultural de la región son solo algunas de las características que hacen de Río Viejo un lugar especial. La banda se llevó una impresión duradera de la calidez y la hospitalidad de su gente, y espera poder regresar pronto a compartir más música y arte con esta comunidad.